Los fenómenos meteorológicos extremos se han convertido en una de las principales preocupaciones sociales ante el notable incremento de su frecuencia e impacto. Las consecuencias de estos fenómenos incluyen afecciones sobre la producción económica, los ecosistemas y, lamentablemente, la pérdida de vidas humanas.
La gestión de avenidas plantea desafíos complejos debido a su carácter imprevisible y a las consecuencias potencialmente desastrosas que generan. En consecuencia, estos eventos requieren una elevada inversión previa en infraestructuras, con la dificultad añadida de dimensionarlas bajo la incertidumbre del comportamiento meteorológico. Por último, la coordinación ágil entre múltiples organismos resulta crítica para minimizar daños y proteger a la población.
Canal de Isabel II gestiona mayoritariamente el ciclo integral del agua en la Comunidad de Madrid. Entre las infraestructuras operadas por la empresa en la región, se encuentran 13 presas, 73 laminadores y tanques de tormentas, y más de 15.000 km de red de alcantarillado que son fundamentales para la prevención de inundaciones.
En marzo de 2025 en la Comunidad de Madrid sufrimos el peor episodio de lluvias en 150 años y, sin embargo, no sufrimos inundaciones importantes ni riesgo para la vida. Esto no es casualidad ni suerte, sino el fruto de las políticas medioambientales, de la inversión en infraestructuras hidráulicas y del gran trabajo realizado por los profesionales de Canal de Isabel II.
Lluvias torrenciales en marzo de 2025
En el mes de marzo de 2025 se recibieron aportaciones equivalentes a lo que puede llover en todo un año normal en la Comunidad de Madrid.
Estas lluvias torrenciales fueron la consecuencia de un bloqueo anticiclónico persistente en el norte de Europa. Este fenómeno impidió que las borrascas atlánticas siguieran su ruta habitual hacia el norte del continente, desviándolas hacia latitudes más meridionales. Como consecuencia, se formó un “tren de borrascas” que impactaron sobre España sin apenas descanso. En solo quince días, cuatro borrascas de alto impacto (Jana, Konrad, Laurence y Martinho) atravesaron la región, provocando lluvias intensas y persistentes.
Canal de Isabel II maneja una serie histórica de datos de aportaciones con más de 100 años de registros: con 551,1 hm3 recibidos, marzo de 2025 se ha convertido en el de mayor aportación de la historia, batiendo el récord de diciembre de 1989 (536,3 hm3). El sábado 8 de marzo los embalses recibieron casi 60 hectómetros cúbicos de agua, el equivalente al consumo de dos meses de toda la región.
Actuaciones preventivas
Como se ha comentado, las inundaciones son fenómenos muy repentinos que no permiten reaccionar a tiempo y causan estragos en tan solo unas horas. Estas actuaciones preventivas fueron clave para gestionar las avenidas de marzo de 2025:
- Sistema de alerta temprana:
El sistema de alerta temprana de Canal de Isabel II integra la información de nuestras infraestructuras (niveles, caudales, radares meteorológicos) con datos de otras fuentes, como la AEMET. Este sistema está permanentemente vigilado, tanto mediante algoritmos que emiten alertas automáticas, como mediante la supervisión de expertos.
- Planes de emergencia:
Canal participa en la elaboración de los Planes de Emergencia de presas, que establecen los protocolos de actuación tanto en respuesta a emergencias como en las actuaciones preventivas. Por ejemplo, se establecen los resguardos mínimos que debe mantener cada presa según la época del año.
- Inversión en infraestructuras de laminación y drenaje:
Resulta especialmente complejo planificar y diseñar infraestructuras para situaciones que todavía no han sucedido. Una vez más, volvimos a demostrar la importancia de una inversión adecuada en mantener las mejores tecnologías disponibles. Los 73 tanques de tormentas y elementos laminadores, así como todas las inversiones realizadas en redes de saneamiento en el marco de nuestro Plan Sanea, protegen a los municipios de la comunidad de Madrid frente a fenómenos meteorológicos extremos.
Respuesta a la emergencia
Además de las actuaciones preventivas, la otra gran clave del éxito fue una respuesta ágil y coordinada, que aunó el compromiso de los mejores profesionales con la disponibilidad de las últimas tecnologías:
- Detección y preparación:
Una vez detectada la alerta frente a inundaciones por nuestro sistema de alerta temprana, pusimos en marcha las actuaciones de preparación. Entre ellos, cabe destacar el desembalse controlado para incrementar los resguardos de las presas, el mantenimiento de los puntos críticos de las redes de saneamiento y la puesta a punto de las infraestructuras laminadoras.
- Vigilancia, simulación y respuesta:
A continuación, se pusieron en marcha todos los equipos de respuesta. Gracias a las tecnologías de Industria 4.0 de Canal de Isabel II, la compleja red de presas y sistemas de drenaje de la Comunidad de Madrid puede vigilarse y operarse desde el Centro de control de la empresa en Majadahonda.
Desde allí se controlaban las 24 horas del día las mediciones de niveles y caudales en cientos de puntos de control, se simulaban escenarios en función de las previsiones atmosféricas y se operaban de forma remota las infraestructuras hidráulicas de la región.
- Coordinación entre administraciones:
La coordinación continua entre organismos fue fundamental para el éxito de la actuación. Tras la activación del protocolo INUNCAM, se activaron el Centro de Coordinación Operativo Integrado y el Puesto de Mando Avanzado, en colaboración con la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid ASEM112. Además, se mantuvieron reuniones diarias con los alcaldes de los municipios en riesgo de inundación.
Resultado de la actuación:
A pesar del grave riesgo que provocaron las fuertes precipitaciones, no hubo que lamentar incidentes graves ya que, afortunadamente, no hubo víctimas mortales. El día 8 de marzo entraba en el embalse de Pinilla, en cabecera de cuenca, un caudal superior a los 700 m3/s. Al mismo tiempo, El Atazar, el último de esa cuenca, liberaba tan solo 75 m3/s. Esta laminación de la avenida, sostenida durante semanas, fue posible gracias a la combinación de las más modernas infraestructuras con la experiencia del mejor equipo de profesionales.

